TREMENDO TRABALENGUAS EN TRES ESTROFAS (Otra desopilancia sonrisada)

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TREMENDO TRABALENGUAS

EN TRES ESTROFAS

Estimado psiquiatra: Trataré de transmitir en treinta y tres versos o trescientas palabras,

mi tremendo trabalenguas de tres estrofas: mis tribulaciones.

La trama del trajín que trata de atraparme en el transcurso del tramo del trimestre

en el que el trance se transforma en tragedia: mi triste cortometraje.

El catre me atrae, me atrapa. Me atraso. La metrópoli se torna intransitable.

El traslado al trabajo por el tráfico metropolitano transmuta en estrés.

El traqueteo del transporte en mi patria es estresante:

Trenes atiborrados, locomotrices tranvías, troles llenos de trolos y trolas,

tractores, transatlánticos con tripulantes… catástrofes.

Intrincado tránsito atropellando a transeúntes de tracción a sangre, me estresa,

me hace trizas, me tira a los trastos, me trastorna.

 

Llego al trabajo atrasado, transpirado. Arde Troya.

Patricio ‘el austríaco’, mi patrón tránsfuga, me instruye trámites para destruirme:

-¡Triple transgresión al contrato! ¡Trescientos pesos por atrasarse!

-Es un mequetrefe.-

Tras transmitirle tretas, triquiñuelas, trucos, tratos truchos, tramoyas, trampas,

me maltrata, me ultraja y atribula. Quedo ultra traumatizado, maltrecho.

Me registro traicionado por detrás. Truenos atronadores tronan.

Tratando de trasnochar, troco tristezas por trenzas. Transo con Patricia Beatriz, la actriz.

Me le atrevo. Nuestra atracción transforma al tranquilo en truhán,

al altruista en buitre, un potro atrevido. Transvasamos litros de trapiche en tetrabrik,

en tragos que tragamos, transfiriéndolos al tracto gastrointestinal.

 

Trasnochamos entreverados, entre instrumentos, trombones y trompetas.

Intrusamente entra ‘el otro’, atragantando mi tráquea con gastritis.

Trae estruendosa trifulca.

Soy trofeo atrapado entre un trabuco y trompadas.

Después del traspié, y de tropezar y trastabillar, la costra cicatriza.

Mi trompa trata de trovar.

Al trovador, las maestras letras lo tranquilizan, lo desestresan.

Mientras encuentro trazos con destreza me instruyo, deletreo letras trabajando,

las introduzco trazando traducciones transcritas sin métrica,

trayendo letras no tradicionales, trascendentales.

Pretendo trata psiquiátrica construyendo tremendo trabalenguas en tres estrofas.

 

Rubén Sada – 29/08/2011

http://rubensada.blogspot.com/2013/06/tremendo-trabalenguas-en-tres-estrofas.html

Hoy hallé haches hablando (Otra desopilancia sonrisada de Rubén Sada)



HOY HALLÉ HACHES HABLANDO

Aunque afirman que la hache es muda y hueca, ¡hoy hallé haches hablando!
¡Hosannas! ¡Hip!¡Hip! ¡Hurra!
¡Hoy hallé haches hablando!
¡Hey! ¡Hagan silencio! 
Hipótesis de las haches que hablan:

Hay haches hiriendo como hordas de hienas. Faltas de honradez. 
En el hampa hay hampones hurtando como halcones.
Las hay hostiles, homicidas. Hieren como hachas, como hoces.
Hay haches hoscas como la hiel, hediondas como heces. 
Horrorosas, como las de Hitler y su holocausto.

Las hay históricas, helenísticas, como las hazañas heroicas 
e hidalgas de Hércules, Heráclito, Homero, y del historiador Herodoto.
Hay haches huidizas. Huyen histéricas de hechos históricos, 
y desde habituales horizontes de este hemisferio hacen huella, 
hasta otros husos horarios en el hiperespacio, desde Hawai hasta Holanda, 
desde Hungría hasta Hong Kong, desde Honduras hasta Hollywood.

Hay haches horribles y horripilantes como el hambre.
Están hambrientas de hamburguesas, hortalizas al horno, 
habas del huerto, hot dog con huevos, helados de higo.
Están las que húmedas, hidratan, y las que hirviendo, nos hacen hibernar.
Hay haches hospitalizando por hematurias, hemorroides, hemofilia, 
hemorragias, hematomas, hepatitis, hemiplejia, herpes, hernias, H.I.V.

Hay haches hogareñas, halagüeñas donde habitan hermanos.
Hermosas, donde habiten hermanas e hijas, hadas del hogar.
Las hay para hombres heterosexuales herméticos, huraños que son por hombría huéspedes hospedados con hembras en habitáculos de hoteles habilitados.

Hay haches honradas, hábiles y hacendosas como las hormigas, hartas de hacer haraganería. 
Pero hay haches holgazanas, huelguistas, harapientas,
hippies, sin higiene, como la herrumbre del hierro.
Donde haya haches que hablen como humanos, 
habrá humanidad, que también empieza con hache.

Copyright © Rubén Sada. Publicado en el libro Desopilancia Sonrisada

http://rubensada.blogspot.com/2013/06/hoy-halle-haches-hablando-otra.html